La chlamydia trachomatis es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes en todo el mundo. Esta bacteria puede afectar tanto a hombres como a mujeres, y lo más preocupante es que muchas personas infectadas no presentan síntomas evidentes, lo que facilita su propagación sin saberlo. Identificar los signos tempranos de esta infección es fundamental para buscar atención médica oportuna y prevenir complicaciones graves a largo plazo, como la infertilidad o la enfermedad inflamatoria pélvica.
En esta guía completa, exploraremos los síntomas más característicos de la chlamydia trachomatis, tanto en hombres como en mujeres, para ayudarte a reconocer las señales de alerta. Es importante recordar que la ausencia de síntomas no significa ausencia de infección, por lo que las pruebas regulares son esenciales para quienes mantienen una vida sexual activa.
1. Secreción Anormal del Pene o la Vagina
Uno de los síntomas más comunes de la infección por chlamydia trachomatis es la presencia de secreciones anormales. En las mujeres, esta secreción vaginal puede ser más abundante de lo habitual, con una textura mucosa o acuosa, y puede presentar un color amarillento o grisáceo. A menudo viene acompañada de un olor desagradable que difiere del flujo vaginal normal.
En los hombres, la secreción suele manifestarse como un fluido claro, blanco o ligeramente amarillento que sale del pene. Esta secreción puede ser más notoria por las mañanas o después de períodos prolongados sin orinar. La cantidad puede variar desde unas pocas gotas hasta una secreción más abundante.
Características importantes a observar:
- Color: transparente, blanco, amarillo o grisáceo
- Consistencia: acuosa, mucosa o ligeramente espesa
- Olor: puede ser desagradable o diferente al habitual
- Frecuencia: puede ser constante o intermitente
2. Dolor o Ardor al Orinar (Disuria)
La disuria, o dolor al orinar, es un síntoma frecuente que afecta tanto a hombres como a mujeres infectados con chlamydia trachomatis. Esta sensación de ardor o quemazón se produce cuando la orina pasa a través de la uretra inflamada por la infección bacteriana. Muchas personas describen esta molestia como una sensación punzante o de escozor que puede variar en intensidad.
Este síntoma puede confundirse fácilmente con una infección del tracto urinario común, lo que a veces retrasa el diagnóstico correcto. A diferencia de una simple infección urinaria, el dolor asociado con la chlamydia puede estar acompañado de otros síntomas relacionados con la salud sexual y reproductiva.
El malestar suele ser más intenso al inicio de la micción y puede persistir durante todo el proceso. Algunas personas experimentan también una mayor frecuencia urinaria debido a la irritación de la uretra, sintiendo la necesidad de orinar más a menudo pero eliminando pequeñas cantidades de orina cada vez.
3. Dolor Abdominal Bajo o Pélvico
El dolor en la región inferior del abdomen es particularmente común en mujeres con infección por chlamydia trachomatis. Este dolor puede manifestarse como una molestia sorda y constante en la parte baja del vientre, o como calambres intermitentes que se asemejan a los dolores menstruales pero que aparecen fuera del período menstrual.
En casos más avanzados, cuando la bacteria se ha propagado hacia el útero, las trompas de falopio o los ovarios, el dolor puede intensificarse considerablemente. Esta complicación, conocida como enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), puede causar dolor severo que requiere atención médica inmediata.
Manifestaciones del dolor pélvico:
- Dolor sordo y persistente en la parte baja del abdomen
- Calambres similares a los menstruales fuera del ciclo
- Sensibilidad o dolor al palpar la región pélvica
- Dolor que empeora durante las relaciones sexuales
- Malestar que se irradia hacia la espalda baja
4. Sangrado Vaginal Anormal
Las mujeres infectadas con chlamydia trachomatis pueden experimentar sangrado vaginal fuera de su período menstrual normal. Este sangrado anormal puede presentarse de diferentes formas: manchado ligero entre períodos, sangrado después de las relaciones sexuales (sangrado postcoital), o períodos menstruales más abundantes y prolongados de lo habitual.
El sangrado postcoital es particularmente significativo como signo de infección por chlamydia. Ocurre porque la bacteria causa inflamación en el cuello uterino (cervicitis), lo que hace que los tejidos sean más frágiles y propensos a sangrar con el contacto durante el acto sexual.
También puede observarse un manchado rosado o marrón días después de que haya terminado el período menstrual, o aparecer justo antes de que comience el siguiente ciclo. Cualquier sangrado vaginal inusual debe ser evaluado por un profesional de la salud, ya que puede indicar no solo chlamydia sino otras condiciones ginecológicas que requieren atención.
5. Dolor Durante las Relaciones Sexuales
La dispareunia, o dolor durante las relaciones sexuales, es un síntoma común en personas infectadas con chlamydia trachomatis, especialmente en mujeres. Este dolor se debe a la inflamación de los órganos reproductivos causada por la infección bacteriana, que hace que el tejido sea más sensible y vulnerable al contacto.
En las mujeres, el dolor puede sentirse como una molestia superficial en la entrada de la vagina o como un dolor más profundo en la pelvis durante la penetración profunda. La inflamación del cuello uterino (cervicitis) causada por la chlamydia es una de las principales razones de esta incomodidad. El dolor puede persistir incluso después de finalizar el acto sexual, durando desde minutos hasta horas.
En los hombres, aunque es menos común, también pueden experimentar dolor o molestias durante las relaciones sexuales, particularmente durante la eyaculación. Esta incomodidad está relacionada con la inflamación de la uretra o de otras estructuras del sistema reproductivo masculino.
Tipos de dolor que pueden experimentarse:
- Dolor agudo al inicio de la penetración
- Molestia profunda en la pelvis durante el acto sexual
- Sensación de ardor o irritación
- Dolor que persiste después del contacto sexual
- Incomodidad durante o después de la eyaculación
6. Inflamación y Dolor Testicular
En los hombres, la chlamydia trachomatis puede causar epididimitis, una inflamación del epidídimo, que es el conducto que transporta los espermatozoides desde los testículos. Esta condición se manifiesta como dolor e hinchazón en uno o ambos testículos, aunque generalmente afecta solo un lado.
El dolor testicular puede comenzar de manera gradual como una molestia leve y progresar hasta convertirse en un dolor agudo y punzante. La zona afectada suele estar sensible al tacto, y puede observarse enrojecimiento o calor en el escroto. En algunos casos, el dolor se irradia hacia la ingle o la parte baja del abdomen.
Este síntoma no debe ignorarse, ya que la epididimitis no tratada puede llevar a complicaciones serias, incluyendo abscesos, infección crónica y, en casos raros, problemas de fertilidad. El testículo afectado puede verse notablemente más grande que el otro, y la piel del escroto puede aparecer tensa y brillante debido a la hinchazón.
Signos de inflamación testicular:
- Hinchazón visible de uno o ambos testículos
- Dolor que aumenta gradualmente en intensidad
- Sensibilidad extrema al tacto
- Enrojecimiento o calor en el escroto
- Dolor al caminar o al estar de pie
- Malestar en la ingle o abdomen bajo
7. Dolor Rectal y Secreción
La chlamydia trachomatis también puede infectar el recto, causando proctitis (inflamación del recto). Esta forma de infección es más común en personas que practican sexo anal receptivo, pero puede ocurrir en cualquier persona. Los síntomas rectales pueden ser sutiles y a menudo se pasan por alto o se atribuyen erróneamente a otras condiciones como hemorroides.
El dolor rectal puede variar desde una leve incomodidad hasta un dolor significativo, especialmente durante las evacuaciones intestinales. La inflamación del revestimiento rectal puede causar una sensación constante de presión o plenitud en el área anal, incluso después de evacuar.
La secreción rectal es otro síntoma característico de la infección por chlamydia en esta zona. Esta secreción puede ser mucosa, purulenta o incluso contener sangre. Algunas personas también experimentan sangrado rectal leve, que puede notarse en el papel higiénico o en las heces.
Síntomas rectales adicionales incluyen:
- Secreción mucosa o purulenta del ano
- Sangrado rectal leve
- Dolor durante las evacuaciones intestinales
- Sensación de presión constante en el recto
- Picazón o irritación anal
- Urgencia para evacuar sin resultado
8. Infección Ocular (Conjuntivitis por Chlamydia)
Aunque menos común, la chlamydia trachomatis puede infectar los ojos, causando una forma de conjuntivitis conocida como conjuntivitis por inclusión o tracoma. Esta infección ocular generalmente se produce cuando los ojos entran en contacto con secreciones genitales infectadas, ya sea a través de las manos contaminadas o durante el parto en recién nacidos de madres infectadas.
La conjuntivitis por chlamydia se caracteriza por enrojecimiento de los ojos, secreción ocular que puede ser acuosa o mucosa, y una sensación de irritación o cuerpo extraño en el ojo. Los párpados pueden aparecer hinchados, y puede haber formación de costras, especialmente por las mañanas al despertar.
A diferencia de otras formas de conjuntivitis, la causada por chlamydia puede ser persistente y no responde bien a los tratamientos convencionales para infecciones oculares comunes. Si no se trata adecuadamente, puede causar complicaciones más graves, incluyendo cicatrización de la córnea en casos crónicos.
Síntomas oculares a observar:
- Enrojecimiento e irritación de uno o ambos ojos
- Secreción ocular acuosa o mucosa
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño en el ojo
- Hinchazón de los párpados
- Costras en las pestañas, especialmente al despertar
- Sensibilidad a la luz (fotofobia)
- Lagrimeo excesivo
9. Dolor de Garganta Persistente
La chlamydia trachomatis puede infectar la garganta cuando la bacteria entra en contacto con la mucosa oral durante el sexo oral. Esta forma de infección, conocida como chlamydia faríngea u orofaríngea, es a menudo asintomática, pero cuando presenta síntomas, el más común es un dolor de garganta persistente.
Este dolor de garganta puede ser leve a moderado y no responde a los tratamientos habituales para el dolor de garganta común. A diferencia de una faringitis bacteriana típica causada por estreptococos, la infección por chlamydia en la garganta generalmente no produce fiebre alta ni ganglios linfáticos muy inflamados, aunque puede haber cierto grado de inflamación ganglionar.
La garganta puede aparecer enrojecida e irritada al examinarla, similar a otras infecciones de garganta. Algunas personas describen una sensación de rasquiña o molestia constante al tragar. Este síntoma puede ser fácilmente confundido con un resfriado común o alergia, lo que hace que muchas personas no busquen atención médica específica.
Características del dolor de garganta por chlamydia:
- Dolor leve a moderado que persiste por semanas
- Enrojecimiento de la garganta
- Molestia al tragar
- Sensación de sequedad o irritación constante
- Inflamación leve de ganglios linfáticos del cuello
- No mejora con tratamientos convencionales para dolor de garganta
10. Ausencia de Síntomas (Infección Asintomática)
Paradójicamente, uno de los aspectos más peligrosos de la chlamydia trachomatis es que la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas evidentes. Aproximadamente el 70-80% de las mujeres y el 50% de los hombres con chlamydia son asintomáticos, es decir, no experimentan ningún signo perceptible de infección.
Esta característica asintomática hace que la chlamydia sea particularmente insidiosa. Las personas pueden estar infectadas durante meses o incluso años sin saberlo, transmitiendo la bacteria a sus parejas sexuales sin ser conscientes del riesgo. Durante todo este tiempo, la infección no tratada puede estar causando daño silencioso a los órganos reproductivos.
En las mujeres, la infección asintomática puede progresar hacia la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), causando cicatrización de las trompas de falopio que puede resultar en infertilidad, embarazo ectópico o dolor pélvico crónico. En los hombres, aunque las complicaciones son menos comunes, la infección no tratada puede afectar la fertilidad y propagarse a otras partes del sistema reproductivo.
Razones por las que la infección asintomática es preocupante:
- La persona infectada no busca tratamiento porque no siente molestias
- Continúa la transmisión involuntaria a parejas sexuales
- La infección puede causar daño permanente sin que la persona lo sepa
- Aumenta el riesgo de complicaciones a largo plazo
- Puede afectar la fertilidad antes de que se detecte
Importancia de las pruebas regulares:
Dado que muchas infecciones por chlamydia son asintomáticas, las pruebas de detección regulares son fundamentales para cualquier persona sexualmente activa, especialmente para:
- Personas menores de 25 años que son sexualmente activas
- Personas con múltiples parejas sexuales
- Personas cuyas parejas tienen otras parejas sexuales
- Embarazadas (la prueba debe realizarse temprano en el embarazo)
- Personas con antecedentes de infecciones de transmisión sexual
- Personas que han tenido relaciones sexuales sin protección
Causas Principales de la Infección por Chlamydia Trachomatis
La chlamydia trachomatis es causada por una bacteria del mismo nombre que se transmite principalmente a través del contacto sexual. Comprender las causas y vías de transmisión es fundamental para prevenir la infección y proteger tanto la propia salud como la de las parejas sexuales.
Transmisión Sexual
La causa principal de la infección por chlamydia es el contacto sexual sin protección con una persona infectada. La bacteria puede transmitirse a través de:
- Relaciones sexuales vaginales: Es la forma más común de transmisión. La bacteria puede pasar de una persona a otra a través del contacto entre los órganos genitales, incluso si no hay eyaculación.
- Relaciones sexuales anales: El contacto anal puede transmitir la bacteria al recto, causando infección rectal.
- Relaciones sexuales orales: Aunque menos común, la bacteria puede transmitirse a través del sexo oral, infectando la garganta o los genitales.
- Contacto genital sin penetración: La bacteria puede transmitirse incluso sin penetración completa, a través del contacto íntimo entre los genitales.
Factores de Riesgo
Existen varios factores que aumentan el riesgo de contraer chlamydia trachomatis:
- Edad joven: Las personas menores de 25 años tienen tasas más altas de infección, particularmente adolescentes y adultos jóvenes sexualmente activos.
- Múltiples parejas sexuales: Tener varias parejas sexuales o cambiar frecuentemente de pareja aumenta significativamente el riesgo de exposición.
- No usar protección: No utilizar condones de manera consistente y correcta durante las relaciones sexuales es un factor de riesgo importante.
- Antecedentes de ITS: Haber tenido otras infecciones de transmisión sexual previamente aumenta el riesgo de contraer chlamydia.
- Nueva pareja sexual: Iniciar una relación sexual con una nueva pareja sin conocer su estado de salud sexual representa un riesgo.
Transmisión de Madre a Hijo
Una madre infectada puede transmitir la chlamydia a su bebé durante el parto vaginal. Esto puede causar:
- Conjuntivitis neonatal: Infección ocular en el recién nacido que puede aparecer días después del nacimiento.
- Neumonía neonatal: Infección pulmonar que puede desarrollarse en las primeras semanas de vida del bebé.
Vías de Transmisión No Sexual (Raras)
Aunque es poco común, existen otras formas potenciales de transmisión:
- Contacto con secreciones infectadas: Tocar fluidos corporales infectados y luego tocar los ojos o la boca puede transmitir la bacteria.
- Compartir juguetes sexuales: Los juguetes sexuales compartidos sin limpiar adecuadamente pueden transmitir la bacteria entre usuarios.
Es importante destacar que la chlamydia NO se transmite a través de:
- Besos casuales o abrazos
- Compartir alimentos o bebidas
- Asientos de inodoro
- Piscinas o jacuzzis
- Toallas o ropa de cama (aunque no es recomendable compartirlas)
- Contacto casual cotidiano
Prevención de la Chlamydia Trachomatis
La prevención de la infección por chlamydia trachomatis es posible mediante la adopción de prácticas sexuales seguras y conscientes. Dado que esta infección es a menudo asintomática pero puede causar complicaciones graves, la prevención es fundamental para mantener una buena salud sexual y reproductiva.
Uso Correcto del Condón
El uso consistente y correcto de condones es una de las formas más efectivas de prevenir la transmisión de chlamydia:
- Condones de látex o poliuretano: Utilizar condones en cada encuentro sexual vaginal, anal u oral reduce significativamente el riesgo de transmisión.
- Uso correcto: Es fundamental colocar el condón antes de cualquier contacto genital y mantenerlo durante toda la relación sexual.
- Condones femeninos: Son una alternativa efectiva que ofrece protección similar a los condones masculinos.
- Barreras de látex para sexo oral: Utilizar barreras dentales o condones cortados durante el sexo oral puede prevenir la transmisión oral-genital.
Pruebas de Detección Regulares
Someterse a pruebas de detección periódicas es esencial para la prevención y el control de la chlamydia:
- Pruebas anuales: Las personas sexualmente activas menores de 25 años deben realizarse pruebas al menos una vez al año.
- Pruebas después de parejas nuevas: Es recomendable hacerse la prueba cuando se inicia una relación con una nueva pareja sexual.
- Pruebas de ambos miembros de la pareja: Antes de dejar de usar condones en una relación monógama, ambas personas deben hacerse la prueba.
- Pruebas en el embarazo: Las mujeres embarazadas deben hacerse la prueba durante el primer trimestre para prevenir la transmisión al bebé.
Comunicación con las Parejas Sexuales
La comunicación abierta y honesta sobre la salud sexual es fundamental:
- Hablar sobre el historial sexual: Discutir abiertamente las pruebas de ITS y el estado de salud sexual antes de iniciar una relación sexual.
- Notificar a las parejas: Si se diagnostica chlamydia, es crucial informar a todas las parejas sexuales recientes para que puedan hacerse la prueba y recibir tratamiento si es necesario.
- Acuerdos de monogamia: Establecer y mantener una relación mutuamente monógama con una pareja no infectada reduce el riesgo.
Limitación del Número de Parejas Sexuales
Reducir el número de parejas sexuales disminuye la probabilidad de exposición:
- Monogamia mutua: Mantener una relación sexual exclusiva con una pareja no infectada es altamente protector.
- Conocer el estado de salud de la pareja: Asegurarse de que las parejas sexuales se hayan hecho pruebas de ITS recientemente.
Evitar Prácticas de Riesgo
Ciertas prácticas aumentan el riesgo de transmisión y deben evitarse o realizarse con protección:
- Relaciones sexuales bajo influencia de alcohol o drogas: Estas sustancias pueden afectar el juicio y llevar a prácticas sexuales menos seguras.
- No compartir juguetes sexuales: Si se comparten, deben limpiarse adecuadamente y cubrirse con un condón nuevo para cada usuario.
Educación Sexual
El conocimiento es poder cuando se trata de prevención:
- Informarse sobre las ITS: Comprender cómo se transmiten las infecciones de transmisión sexual y sus consecuencias.
- Conocer los síntomas: Estar alerta a los signos y síntomas de infección, aunque muchas veces sean inexistentes.
- Acceso a recursos de salud: Conocer dónde obtener pruebas, información y atención médica relacionada con la salud sexual.
Tratamiento Oportuno
Aunque esto no es prevención en sí, el tratamiento rápido evita complicaciones y transmisión posterior:
- Buscar atención médica ante síntomas: Consultar a un profesional de salud inmediatamente si se presentan síntomas sospechosos.
- Completar el tratamiento: Si se diagnostica la infección, es fundamental completar todo el curso de tratamiento prescrito por el médico.
- Abstinencia durante el tratamiento: Evitar la actividad sexual hasta que se complete el tratamiento y se confirme la curación previene la reinfección y transmisión.
- Retesting: Hacerse una nueva prueba tres meses después del tratamiento para asegurarse de que la infección se haya eliminado completamente.
Preguntas Frecuentes sobre Chlamydia Trachomatis
¿Cuánto tiempo tardan en aparecer los síntomas de chlamydia?
Los síntomas de chlamydia trachomatis, cuando aparecen, generalmente se manifiestan entre 1 y 3 semanas después de la exposición a la bacteria. Sin embargo, en muchos casos, los síntomas pueden tardar varias semanas o incluso meses en desarrollarse, y la mayoría de las personas infectadas permanecen asintomáticas. Esto hace que sea posible tener y transmitir la infección sin saberlo durante un período prolongado.
¿La chlamydia desaparece por sí sola sin tratamiento?
No, la chlamydia no desaparece por sí sola sin tratamiento médico adecuado. Aunque los síntomas pueden ser leves o incluso ausentes, la bacteria permanece en el cuerpo y continúa causando daño a los órganos reproductivos. Es esencial consultar a un profesional de la salud para recibir el tratamiento apropiado con antibióticos, ya que la infección no tratada puede llevar a complicaciones graves como infertilidad, enfermedad inflamatoria pélvica o dolor crónico.
¿Puedo contraer chlamydia más de una vez?
Sí, es posible contraer chlamydia múltiples veces. Haber tenido la infección anteriormente y haberse curado no proporciona inmunidad contra futuras infecciones. De hecho, las reinfecciones son bastante comunes, especialmente si la pareja sexual no recibió tratamiento simultáneamente. Cada vez que se tiene contacto sexual sin protección con una persona infectada, existe el riesgo de contraer nuevamente la bacteria. Por esta razón, es importante que todas las parejas sexuales reciban tratamiento y se realicen pruebas de seguimiento.
¿Cómo afecta la chlamydia al embarazo?
La chlamydia durante el embarazo puede tener consecuencias serias tanto para la madre como para el bebé. En la madre, puede aumentar el riesgo de parto prematuro, ruptura prematura de membranas y bajo peso del bebé al nacer. Durante el parto vaginal, la bacteria puede transmitirse al recién nacido, causando conjuntivitis neonatal (infección ocular) o neumonía. Por esta razón, se recomienda que todas las mujeres embarazadas se realicen una prueba de chlamydia durante el primer trimestre del embarazo.
¿Cuánto tiempo debo esperar después del tratamiento para tener relaciones sexuales?
Después de comenzar el tratamiento para chlamydia, se debe evitar toda actividad sexual durante al menos 7 días después de completar el tratamiento con antibióticos, incluso si los síntomas desaparecen antes. Si se recibe una dosis única de medicamento, debe esperarse al menos 7 días después de tomar la dosis. Es fundamental que todas las parejas sexuales recientes también reciban tratamiento antes de reanudar la actividad sexual para evitar la reinfección. Además, se recomienda realizar una prueba de seguimiento aproximadamente tres meses después del tratamiento para confirmar que la infección se ha eliminado completamente.
¿Los condones previenen completamente la chlamydia?
Los condones son altamente efectivos para prevenir la transmisión de chlamydia cuando se usan correcta y consistentemente, pero no ofrecen una protección del 100%. Cuando se usan adecuadamente desde el inicio hasta el final de cada encuentro sexual, los condones reducen significativamente el riesgo de transmisión al crear una barrera física que impide el contacto con fluidos corporales infectados. Sin embargo, si el condón se rompe, se desliza o se usa incorrectamente, la protección se reduce. La combinación del uso correcto de condones con otras estrategias de prevención, como pruebas regulares y comunicación con las parejas, ofrece la mejor protección.
¿La chlamydia puede causar infertilidad?
Sí, la chlamydia no tratada es una de las principales causas prevenibles de infertilidad tanto en hombres como en mujeres. En las mujeres, la bacteria puede ascender desde el cuello uterino hasta las trompas de falopio y causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede resultar en cicatrización y obstrucción de las trompas de falopio, impidiendo que los óvulos lleguen al útero. Esto puede llevar a infertilidad o aumentar el riesgo de embarazo ectópico. En los hombres, aunque es menos común, la chlamydia puede causar epididimitis y afectar la calidad del esperma. La detección y el tratamiento tempranos son cruciales para prevenir estas complicaciones.
¿Puedo tener chlamydia sin síntomas?
Absolutamente sí. De hecho, la mayoría de las personas infectadas con chlamydia trachomatis no presentan síntomas visibles. Aproximadamente el 70-80% de las mujeres y el 50% de los hombres con chlamydia son asintomáticos, lo que significa que no experimentan ningún signo perceptible de infección. Esta característica hace que la chlamydia sea particularmente peligrosa, ya que la persona infectada puede transmitir la bacteria sin saberlo y la infección puede causar daño a los órganos reproductivos sin producir síntomas de advertencia. Por esta razón, las pruebas de detección regulares son esenciales para cualquier persona sexualmente activa.
¿Necesito hacerme la prueba si mi pareja tiene chlamydia pero yo no tengo síntomas?
Sí, definitivamente debes hacerte la prueba si tu pareja ha sido diagnosticada con chlamydia, incluso si no presentas ningún síntoma. Dado que la chlamydia es frecuentemente asintomática, la ausencia de síntomas no significa que no estés infectado. Si tu pareja tiene chlamydia, existe una alta probabilidad de que tú también hayas contraído la infección durante el contacto sexual. Hacerte la prueba y, si es necesario, recibir tratamiento es fundamental no solo para tu propia salud, sino también para evitar reinfectar a tu pareja después de que complete su tratamiento.
¿La chlamydia puede afectar otras partes del cuerpo además de los genitales?
Sí, la chlamydia trachomatis puede infectar varias partes del cuerpo además de los órganos genitales. Puede causar infección en el recto (proctitis) a través del sexo anal, en la garganta (faringitis) a través del sexo oral, y en los ojos (conjuntivitis) cuando entran en contacto con secreciones infectadas. En casos no tratados en mujeres, la bacteria puede ascender y causar enfermedad inflamatoria pélvica, afectando el útero, las trompas de falopio y los ovarios. En raras ocasiones, puede causar el síndrome de Reiter (artritis reactiva), que afecta las articulaciones, los ojos y la uretra. Esta capacidad de la bacteria para afectar múltiples sistemas del cuerpo subraya la importancia del diagnóstico y tratamiento oportunos.
Referencias:
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC) – Chlamydia Facts
- World Health Organization (WHO) – Sexually Transmitted Infections
- Mayo Clinic – Chlamydia trachomatis
- NHS – Chlamydia
- Planned Parenthood – Chlamydia
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) – Chlamydia
Contenido Asistido por IA y Descargo de Responsabilidad Médica
Este artículo ha sido creado con la asistencia parcial de tecnología de inteligencia artificial y revisado cuidadosamente por nuestro equipo editorial para garantizar claridad, precisión y utilidad.
La información en es.halohale.com se proporciona únicamente con fines informativos y educativos, y no reemplaza el asesoramiento médico profesional, diagnóstico o tratamiento.
Las condiciones de salud pueden variar según cada individuo. Siempre consulte a un profesional sanitario cualificado ante cualquier duda médica o antes de tomar decisiones relacionadas con su salud.

